BTX IV

Jac. 1.1. Es importante advertir que, como tal, el nombre Santiago no existe en la Biblia. El vocablo constituye una antigua deformación del nombre Jacobo = Iacob, originada por la tradición católico-romana al agregar a este y a otros nombres de la Biblia el apócope san (de allí el fonetismo san-Iacob = Santiago). Por sus características de textualidad, esta versión no sigue ninguno de los casos.