BTX IV

Apostasía de Israel

[[1]]2 Así dice YHVH:    

A favor tuyo me acuerdo de la ternura de tu juventud,

Del amor de tus desposorios,

De tu andar en pos de mí en el desierto,

En tierra no sembrada.

Israel era santidad a YHVH,

Primicias de su cosecha,

Quien osaba comer de ella lo pagaba,

La calamidad venía sobre ellos:

Oráculo de YHVH.

 

¡Oíd la palabra de YHVH, oh casa de Jacob y todas las familias de la casa de Israel!

Así dice YHVH:

¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padres para alejarse de mí?

Siguieron tras la vanidad, y se quedaron vacíos,

En vez de preguntar:

¿Dónde está YHVH, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, 

Y nos condujo por el desierto por tierra desierta y despoblada,

Tierra sedienta y sombría por la cual nadie había pasado y nadie había habitado?

Y os introduje a una tierra fértil,

Para que comierais sus frutos y delicias,

Pero entrasteis y contaminasteis mi tierra,

Y convertisteis mi heredad en abominación.

Los sacerdotes no preguntaban:         

¿Dónde está YHVH?

Los que agarran la ley no me conocían,

Los pastores se rebelaban contra mí,

Y los profetas profetizaban en nombre de Baal,

Siguiendo a dioses que de nada sirven.

Por eso vuelvo a contender contra vosotros,

Y contra los hijos de vuestros hijos, dice YHVH.

10 Pasad a las costas de Quitim y mirad;

Enviad a Cedar y observad atentamente,

Y ved si ha sucedido algo semejante a esto:

11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses? (aunque no son dioses).

¡Pues mi pueblo cambió mi gloria por lo que no sirve!

12 ¡Espantaos por ello, cielos! 

¡Erizaos, y quedad perplejos! dice YHVH.

13 Porque dos males ha hecho mi pueblo:

Me abandonaron a mí, fuente de agua viva,

Y cavaron para sí cisternas,

Cisternas rotas que no retienen el agua.

14 ¿Es Israel siervo? ¿Acaso es esclavo?

¿Por qué, entonces, ha llegado a ser presa?

15 Los leoncillos rugieron contra él, dieron sus bramidos,

Y convirtieron su tierra en una desolación;

Sus ciudades están quemadas y sin habitantes.

16 Hasta los hijos de Menfis y de Tafnes te han rapado la coronilla.

17 ¿No te sucedió esto porque abandonaste a YHVH tu Elohim?

18 Y ahora, ¿qué buscas rumbo a Egipto? ¿Beber agua del Sihor?

¿Qué buscas rumbo a Asiria?

¿Beber agua del Éufrates?

19 ¡Que tu maldad te reprenda y tus apostasías te condenen!

Considera y reconoce cuán malo y amargo es haber abandonado a YHVH tu Elohim,

Y no tener temor de mí, dice Adonai YHVH.

20 Desde antiguo has quebrado el yugo y roto tus ataduras,

Diciendo: ¡No quiero servir!

Y sobre todo collado alto, 

Y debajo de todo árbol frondoso te postras y te prostituyes.

21 Yo te planté como vid escogida,

Toda ella de cepas genuinas;

¿Cómo, pues, te me has vuelto sarmiento degenerado de vid bastarda?

22 Aunque te laves con lejía y uses mucho jabón para ti,

La mancha de tu pecado está aún delante de mí, dice Adonai YHVH.

23 ¿Cómo te atreves a decir:

No me he contaminado ni he ido tras los baales?

Considera tu camino en el valle,

Reconoce lo que has hecho,

¡Dromedaria desbocada corriendo de un lado a otro!

24 ¡Asna montesa habituada al desierto

Que en su deseo carnal olfatea el viento!

¿Quién podrá reprimir su celo?

Los que la buscan no necesitan cansarse:

La encontrarán siempre encelada.

25 Guarda tu pie de andar descalzo,

Y tu garganta de la sed;

Pero dijiste: ¡No hay remedio, no!

¡A extranjeros amé y tras ellos he de ir!

26 Como el ladrón se avergüenza cuando es sorprendido,

Así será avergonzada la casa de Israel:

Sus reyes y sus príncipes,

Sus sacerdotes y sus profetas,

27 Que dicen al leño: ¡Tú eres mi padre!

Y a la piedra: ¡Tú me pariste!

Porque me dieron la espalda, y no la cara.

Pero en el tiempo de su desgracia me dicen:

¡Levántate y sálvanos!

28 Pero... ¿dónde están los dioses que te hiciste?

¡Levántense!, y que ellos te salven en el tiempo de tu calamidad.

Pues como el número de tus ciudades, ¡oh Judá!

Así ha sido el número de tus dioses.

29 ¿Por qué contendéis conmigo,

Si todos os habéis rebelado contra mí?, dice YHVH.

30 En vano he azotado a vuestros hijos:

Ellos no han recibido corrección.

Vuestra espada ha devorado a vuestros profetas,

Como un león destructor.

31 ¡Oh generación, atended la palabra de YHVH!

¿He sido Yo un desierto para Israel?

¿O acaso una tierra de densa tiniebla?

¿Por qué dice mi pueblo:

Vagamos, nunca más volveremos a ti?

32 ¿Olvida acaso la doncella su ornamento,

O la novia su ajuar?

Pues mi pueblo me ha olvidado un sin número de días.

33 ¡Qué bien sabes tu camino para buscar amores!

Por eso, aun a las malvadas has enseñado tus caminos.

34 Hasta en los bordes de tu vestido hay sangre de almas de pobres inocentes,

A quienes no sorprendiste en la irrupción.

Y a pesar de todo, dices:

35 Inocente soy, su ira se ha apartado de mí.

He aquí, Yo entro en juicio contigo,

Porque dijiste: No he pecado.

36 ¡Cuán frívola eres para cambiar de rumbo!

También serás avergonzada por Egipto,

Como fuiste avergonzada por Asiria.

37 También de allí saldrás con las manos en la cabeza,

Porque YHVH ha desechado la base de tu confianza,

Y con ellos no prosperarás.

 


2.1 TM añade v. Se sigue LXX→§194. 2.7 una tierra fértil... Esto es, Carmelo. Puede referirse igualmente a jardín. 2.8 los que agarran la ley... Esto es, los doctos de la ley. El verbo agarrar se usa en ciertos contextos para denotar la acción de coger algo con el propósito de usarlo, y, por extensión, para referirse a las personas hábiles en el uso de determinados objetos (por ejemplo, el uso de la espada o, como en este caso, el uso de la ley); los pastores... Esto es, gobernantes. 2.10 costas de Quitim... Costa occidental del Mediterráneo; Cedar... Tribus nómadas que habitaban al oriente de Transjordania (en épocas se extendían por el sur de Palestina, hasta llegar a la frontera de Egipto). 2.11 mi gloria... 9a enmienda Soferim§6; §152.17 DIOS...TM añade cuando Él te guiaba por el camino. Se sigue LXX →§194. 2.18 Sihor... Uno de los cauces orientales del Nilo; Asiria... Esto es, Assur. 2.19 YHVH...TM añade Sebaot. Se sigue LXX →§194. 2.20 árbol frondoso... Árboles considerados sagrados, a cuya sombra se realizaban ritos idólatras. Se encontraban en los llamados lugares altos y estaban dedicados al culto de dioses cananeos, tales como Baal o Asera; te postras y te prostituyes... Es decir, te postras para adorarlos y servirlos →3.2. El verbo fornicar (prostituirse), se refiere a dos tipos de relaciones prohibidas por Dios, ambas inherentes tanto a Israel como a la Iglesia: La primera (y más importante) es la relación con divinidades paganas al participar de la mesa de los demonios →1Co. 10.7, 14-22. La segunda constituye el nexo con el mundo →Ez. 16.26, 28; 2.23 camino... Figura que alude a la conducta de una persona; en el valle... Prob. referencia al valle de Ben-Hinom, situado al sur de Jerusalén; tristemente famoso por ser el lugar donde Israel cometió sus peores abominaciones (entre otros, la adoración a Moloc, que incluía sacrificios humanos. →7.31 o 2Cr. 28.3). El sustantivo indica la referencia a un sitio concreto, bien conocido por los oyentes; corriendo de un lado a otro... Es decir, sin dirección, impulsada por el celo animal. 2.24 en su deseo carnal... Lit. en el deseo de su alma. Aquí, el término alma se usa sólo en forma idiomática. 2.25 a extranjeros... Se refiere tanto a dioses de los pueblos circundantes como a naciones en las que Judá se apoyaba políticamente. 2.26 la casa... LXX y Siríaca: los hijos. 2.31 vagamos... Es decir, vagamos libres, refiriéndose al animal que, liberado del yugo, anda de un lado a otro. LXX: no seremos gobernados. 2.32 la doncella... El término hebreo betulah designa a una joven casadera; aunque algunos léxicos proponen la traducción virgen (aún cuando en algunos contextos tal traducción puede ser acertada), hay que tener en cuenta que betulah no tiene un significado tan específico como el término castellano virgen (que sólo puede referirse a una persona que no ha tenido relaciones sexuales). 2.34 en la irrupción... Acto del ladrón al forzar una puerta o allanar una morada →Ex. 22.1-2. 

 Abreviaturas