BTX IV

Habiendo entendido que Elohim (3) continúa su manifestación en Su creación (4), el número cinco, como veremos más adelante, ejemplariza a un hombre llamado, redimido y salvado entre la humanidad, para andar con Dios de la tierra a los cielos. En consecuencia, la redención es la acción divina que en bíblica secuencia sigue a la creación. Puesto que a consecuencia de la caída del hombre la creación quedó bajo maldición y sujeta a vanidad, por ello, tanto el hombre como la creación deben ser redimidos. Y así se presenta el orden: Padre - Hijo - Espíritu Santo - Creación - Redención. Tales son los cinco grandes enigmas, y por ello el cinco es el inequívoco número de la gracia. Si cuatro es el número del mundo, éste representa entonces la debilidad del hombre, su desamparo y vanidad. Pero 4 + 1 resulta en fuerza divina perfeccionada en esa debilidad. Es símbolo de omnipotencia celestial concedida a la impotencia terrenal; del favor Divino concedido por amor sin influencias ni intervenciones ni méritos por la voluntad soberana de Dios, y por lo tanto, invencible. La luz maravillosa de este don, se expresa en las palabras  siendo declarados justos gratuitamente por su gracia (Ro. 3.24). La palabra traducida gratuitamente, ocurre de nuevo en Jn. 15.25, y es traducida sin causa (sin causa me aborrecieron). ¿Existía una verdadera causa para aborrecer al Señor Jesús? ¡No!, Así tampoco existe ninguna causa para que Dios nos declare justos ante Su Presencia. De manera que muy bien podríamos leer: siendo declarados justos sin causa por su gracia. Tal es el significado de la gracia: ¡Favor al indigno!

Siendo el resultado de 4 + 1, el cinco representa para el ser humano el más sublime y glorioso de todos los números, por cuanto es el primero que lo afecta personalmente para bien. Observamos que, tan pronto como la humanidad fue dividida, Dios se dio a conocer a un cierto hombre y lo llamó fuera de un mundo violento e inamistoso. Ahora bien, aquel hombre tenía un nombre compuesto por 4 letras אברםAbram (el hebreo bíblico no tiene vocales), pero Dios, en razón de Su promesa, decidió cambiarle el nombre. ¿Y cómo lo hizo?   Insertando entre aquellas cuatro letras la quinta letra del alfabeto hebreo:  ה y convirtiéndolo así en Abraham, un nombre de cinco letras:   אבהרם (Gn. 17.5).  

En hebreo, la gematría de (השׁמיםla tierra es 296 (74 x 4), mientras que las palabras (האדצ)los cielos tienen por gematría 415 (5 x 83). En griego, la gematría de gracia (χάριν) en acusativo es 761 (con un número escencial de 5). La gematría de mi gracia te es suficiente (ρκεῖ σοι χάρις µου - 2Co. 12.9) es 1845, cuyos factores son 9 x 5 x 41. Gracia significa favor; pero, ¿de qué clase?, porque hay muchas clases de favor: favor mostrado al miserable lo llamamos misericordia; favor mostrado al pobre lo llamamos piedad; favor mostrado a los que sufren lo llamamos compasión, favor mostrado a los obstinados lo llamamos paciencia; pero favor mostrado al indigno lo llamamos ¡gracia!  Esto es favor de verdad, favor que es verdaderamente Divino en su origen, esencia y carácter. 

  • Será el quinto reino, el Reino de Roca, el que sacudirá y destruirá a los cuatro poderes mundanos (Dn. 2.32-35); absorbiendo todo dominio de independencia terrenal, cuando el reino del mundo llegue a ser de nuestro Señor y de su Ungido (Ap. 11.15).
  • Los obreros en la viña (Mt. 20.1-16), es otro precioso ejemplo: Los jornaleros son contratados en cinco horas distintas del día, simbolizando los cuatro primeros grupos aquellos justos hechos perfectos (He. 12.23b), quienes perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad (Ro. 2.7), en contraste con el quinto  grupo, los cuales en una sola hora reciben igual recompensa.
  • La palabra Parácletos ocurre cinco veces. ¡Graciosa provisión! Un Ayudador dentro de nosotros (el Espíritu Santo) para que no pequemos (Jn. 14.16, 26; 15.26; 16.7); y Otro, como Abogado ante el Padre, dado a nuestro favor si acaso llegamos a pecar (1Jn. 2.1). La palabra Parácletos significa: Uno llamado a nuestro lado para dar toda ayuda y enfrentar cualquier necesidad. ¡Dos Abogados defendiéndonos de los enemigos que provocan todas nuestras necesidades!

Pero el número cinco (así como el dos) también tiene significado ambivalente. Por una parte, como hemos visto, es el número que denota gracia en la obra de Redención (número predominante en las medidas del tabernáculo y el nuevo Templo), pero también exhibe, en algunas partes de la Escritura, oposición a Dios, a sus planes, y a su pueblo Israel. Los ejemplos son:

- Cinco  fueron los reyes de Madían (Nm. 31.8)

- Cinco los reyes Amorreos (Jos. 10. 5-26).

- Cinco los príncipes Filisteos (Jue. 3.3) y cinco sus ciudades (2S. 6.17)    

- Cinco piedras tomó David para vencer a 5 gigantes. (1S. 17.40)

 

Más información general acerca de la Numeración Bíblica:  §170.