§ 025. contra YHVH...

2S. 12.14 contra YHVH... El TM dice literalmente: ... con este asunto has blasfemado grandemente de los enemigos de YHVH. Pero, como la oración carecía de sentido, los traductores cambiaron la estructura verbal intensiva (Piel), por la causativa (Hiphil), para que se leyera: ... has dado ocasión de blasfemar a los enemigos de YHVH. Esta enmienda, que ha causado no pocos problemas en la interpretación del texto, fue obviamente alterada por los escribas en un intento por suavizar el pecado de David. El registro en Q respalda igualmente la lectura: ... blasfemaste en gran manera contra YHVH.

§ 026. maldice...

Sal. 10.3 maldice... Según el texto hebreo actual, la segunda parte de este v. dice literalmente: y el avaro bendice, menosprecia a YHVH. Esto no tiene sentido, por lo que muchas versiones introducen distintas elipsis cambiando el sujeto; otras siguen la corriente común, tanto de círculos protestantes como católico-romanos, de que el verbo barakh significa tanto bendecir como maldecir.

§ 027. el espíritu de los hijos del hombre...

Ec. 3.21. El texto hebreo dice literalmente: ¿Quién conoce el espíritu de los hijos del hombre? ¿Sube hacia arriba? Y el hálito de la bestia, ¿baja a la tierra? La respuesta implícita parece ser obvia: Nadie lo sabe. (Ec. 11.5). Sin embargo, muchas versiones, tomando erróneamente el artículo interrogativo hebreo ha como si fuera pronominal o conjuntivo, traducen: ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra? tratando así de paliar, mediante un eufemismo, el dilema psicológico que suscita la pregunta de Qohélet.

§ 028. milagros...

Is. 8.18; Jn. 2.23; Lc. 21.25; Hch. 2.19; He.2.4. señales... prodigios... milagros... El vocablo gr. semeion = señales se refiere a eventos con un significado especial (Mt 24.3). Estas señales están directamente relacionadas con futuros acontecimientos milagrosos. En ciertos contextos semeion puede ser traducido como milagros. Tal es la referencia en Jn. 2.23. Por otra parte, cabe destacar que una semeion no es simplemente un evento milagroso, sino algo que apunta a una realidad de mayor significado. La estricta traducción literal de semeion como señal, arriesga limitar su significado como una simple señal (en un edificio o camino). Por otra lado, el vocablo gr. téras = portentos, prodigios, hace referencia a signos insólitos que ocurren especialmente en el cielo, y que pronostican acontecimientos inminentes, tales como presagios, augurios (Hch. 2.19). En la antigüedad, un portento o prodigio podía consistir en una particular alineación planetaria, una…

§ 029. Scriptio continua.

Tanto en el hebreo como en el griego, la scriptio continua no solo ignora la separación de palabras, sino también se caracteriza por la ausencia de cualquier tipo de puntuación. Ocasionalmente, esto puede resultar crítico en el momento de interpretar ciertas oraciones. Hay un dicho infantil que puede ser ejemplo (de puntuación desacertada): Tengo diez dedos en cada mano, cinco y veinte en mis manos y pies. La puntuación correcta, obviamente es: Tengo diez dedos, en cada mano cinco, y veinte en mis manos y pies. Ejemplos similares pueden hallarse en cualquier idioma, que demuestran cuán radicalmente la puntuación de una oración puede afectar su significado.

§ 030. que tendrán...

Lc. 1.45 que tendrán... La infeliz traducción de oti como causativa en vez de ilativa, produjo la lectura: Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que fue dicho de parte del Señor, destaca a María como la que posibilita el advenimiento. En otras palabras, afirma que el Plan de Salvación iba a ser hecho posible porque María había creído. En realidad, las palabras de Elizabeth solo expresan una sencilla bendición. Mt. 3.11; Lc. 3.16 con Espíritu... Igualmente al estar relacionada con la declinación dativa, pneúmati hagío kaì purí = Espíritu Santo y fuego, la preposición griega en es instrumental, y ha de ser traducida con Espíritu Santo y fuego.

§ 031. carga...

Mi. 7.18; Sal. 25.18; 32.5 carga... El verbo hebreo nasa cuyo significado primario es 1) levantar, 2) cargar sobre uno mismo, y 3) quitar y alejar, es utilizado también como la aceptación de pecados de otros por la vía de sustitución o representación vicaria. Así entendido, la transición del concepto de cargar vicariamente el pecado hasta la idea de perdonar es muy natural. Sin embargo, en casos en que el pronombre que acompaña al verbo es enfático, no es legítimo traducir perdonar sino cargar personalmente →Sal. 32.5. El desarrollo doctrinal de nasa cobra particular sentido cuando su correspondiente griego aíro es usado por Juan el Bautista (Jn. 1.29) respecto a Jesús. Sin perjuicio de lo anterior, es importante recordar que la primera acepción de aíro es levantar y, conforme a la analogía de la Escritura, traducir consecuentemente (Jn. 15.2).

§ 032. La voz pasiva.

La voz pasiva, muy adversada en las versiones modernas, ¡existe y se usa en el texto hebreo y griego! ¡existe y se usa en castellano! y obviamente debe ser observada y aplicada estrictamente en las traducciones. Sin pretender hacer una defensa a ultranza de la voz pasiva (cuyo uso es más estilístico que el de la voz activa) creemos que la aversión a ella es antinatural, y en ese caso negativa literariamente, pero sobre todo perjudicial en pasajes doctrinales vitales. Pasando por alto los perjuicios que esta omisión causa al estilo literario (y esto no es cosa menuda, pues restar estilo es restar sentido), es imposible dejar de ver con preocupación el daño producido en la doctrina cuando, al omitir la pasiva, se diluye la acción invisible de un tercero. La pasiva, tan frecuente en los Evangelios y Epístolas exhibe una dimensión teológica importantísima. No es lo mismo que el pueblo judío se alegre o se vuelva a que sea alegrado o devuelto (Dt. 27.7; 30.2). No es igual que…

§ 033. El nombre personal de Dios.

YHVH... Durante la lectura del texto sagrado, la Masorah exige eludir ciertas palabras del texto escrito, cambiándolas por vocablos distintos. Esta fórmula, denominada Ketib (lo escrito) Qere (lo leído), es mencionada en la literatura rabínica del medioevo, pero sus anotaciones derivan de un período más reciente (§6). En virtud de que los judíos no pronuncian el nombre personal de Dios, el uso del Ketib-Qere dio origen a la transformación del nombre personal de Dios, el cual llegó a ser vocalizado según se encuentre cercano a Adonai o Elohim.

§ 034. Tradición yahvista y elohísta.

De acuerdo con la llamada hipótesis documentaria, la tradición yahvista es uno de los cuatro cauces principales a partir de los cuales se escribieron los libros de la Biblia hebrea. Constituye una de las fuentes más antiguas, y sus relatos representan la mitad del Génesis y la primera mitad del Éxodo, además de fragmentos de Números. Se denomina yahvista porque sus autores designan a Elohim con el tetragrama יהוה. El documento yahvista es notable por su elegancia y la riqueza de las emociones descritas, con reacciones y actitudes humanas, como un Dios familiar y cercano, que exhibe un interés especial por el Reino de Judá y los personajes relacionados con su historia. Redactada cerca del 950 a. C. (época de la división del reino) fue más tarde incorporada a la Torá en tiempos de Esdras. Por su parte, la tradición elohísta data del 850 a. C. y se denomina así por la preferencia del nombre Adonai-Elohim, presentando a una Deidad menos antropomórfica que la tradición…

§ 035. mesa de los demonios... celos...

1Co. 10.21-22 mesa de los demonios... celos... Casi siempre referido a celos maritales. Relacionado con el sentimiento (pasión) de pertenencia del hombre hacia su esposa compañera (Pr. 6. 34-35). El adulterio carnal y espiritual son tratados comparativamente en Ex. 20.5; 34.14; Jac. 4.5; Cnt. 8.6; y particularmente en Ez. 23.20 y su contexto inmediato. De allí las múltiples advertencias de abstenerse de alimentos ofrecidos a demonios, es decir, la fornicación espiritual (Hch. 15.20, 28-29; 1Co. 10.20-21), evitando así adulterar contra el Esposo (El-Caná →Ex. 20.5; §5) en las llamadas profundidades de Satanás (Ap. 2.20, 24). Este adulterio espiritual es cometido por ignorancia supina y con pasmosa liberalidad cada 25 de diciembre (§60), cuando los creyentes participan de la demoníaca mesa navideña que Roma (Jezabel) impone férrea e intransigentemente y que la iglesia obedece mansamente.

§ 036. siendo fortalecido...

Gn. 10.11 siendo fortalecido... El TM registra la palabra asshur, cuya morfología no contiene la partícula direccional ah (de forma que se lea asshurah) indispensable en hebreo para indicar un desplazamiento geográfico (2R. 15.29). Es igualmente improbable que la traducción de aquella tierra salió Asur y edificó a Nínive sea la adecuada pues, primeramente, asshur es un verbo, no un sustantivo (Asur, hijo de Sem →10.22), y en segundo lugar, el contexto inmediato (10.10) relaciona solamente a Nimrod (§169) como sujeto del verbo. Siendo entonces que asshur es el participio del verbo ’ashar, cuya acepción en caldeo significa hacer fuerte, consecuentemente el verbo debe ser entendido (por su voz pasiva) como siendo fortalecido o siendo hecho fuerte. Bajo esta definición, el pasaje adquiere sentido, toda vez que el principio de un suceso (v. 10) naturalmente implica su desenlace (v. 11).

§ 037. Yo soy...

Mt. 22.32 Yo soy... Ciertos tiempos verbales determinan verdades inestimables: El ejemplo es de Mt. 22.31-32: Pero acerca de la resurrección de los muertos, ¿no leísteis lo dicho por Dios a vosotros, cuando dice: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? No es Dios de muertos, sino de vivos. La elección de Éxodo 3.6, es enigmática. ¿Cómo, con tal pasaje, pretendía Jesús demostrar la resurrección de los muertos? Ya de entrada, vemos cómo el Maestro dirige la atención de los saduceos hacia la Escritura (¿no habéis leído?). Y esto solo es posible observando el tiempo presente del verbo ser, ya que la porción se refiere a un tiempo en que Abraham, Isaac y Jacob ya habían muerto. No obstante, Dios no le dice a Moisés Yo fui... sino Yo soy. ¡Y eso es todo! Así, todo el asombroso poder de la resurrección de los muertos se evidencia por medio de la simple -¡pero cuán importante!- aplicación del tiempo de un verbo. Dicha construcción gramatical…

§ 038. tenidos por dignos...

Lc. 21.36 tenidos por dignos... Se prefirió la pasiva kataxióo registrada en A, C, D, R, θ, Δ, f 13, m1141. NTG registra katisjúo = tener fuerza, prevalecer. Jesús habla a Israel de los detalles de su segunda venida. El contexto teológico (Mt. 10.32-33; 22.2-14; Lc. 20.35; Ap. 3.4) arroja luz para la escogencia de esta mejor lectura (§250).

§ 039. castigo...

Gn. 4.13 castigo... Los cambios producidos en el vocabulario hebreo a través del tiempo dieron ocasión a numerosos malentendidos. Así por ejemplo, tras haber asesinado a su hermano Abel, Caín se queja ante Adonai diciendo: ¡Grande es mi castigo para soportarlo! (Gn. 4.13). Pero el vocablo hebreo avon = castigo, llegó a significar más tarde iniquidad, crimen, pecado. Este cambio dio pie para convertir la figura del “Caín asesino” en la de un “pecador arrepentido” traduciendo la frase en estos términos: ¡Grande es mi pecado para olvidarlo! Dicha interpretación pudo estar motivada por una tendencia teológica, aunque no deja de tener cierto apoyo ante la ambigüedad que ofrece el propio texto bíblico.

§ 040. lo que salga...

Jue. 11.31 lo que salga... Jefté (como Gedeón) se presenta como un hombre de valor (Jue. 11.1). Una vez más, no se ha de tener en cuenta su historia como hombre, sino su fe para con Dios. Fue uno de los que temían a YHVH. En sus primeras palabras (vv. 9-10) lo llama a ser su Testigo; después fue y profirió todas sus promesas en presencia de YHVH, en Mizpa (v. 11). Su mensaje al rey de Amón (vv. 14-27) demuestra que era versado en la historia de su pueblo, como se registra en el libro de la Ley. Tuvo que haberla estudiado muy de cerca y para algún propósito, porque no solo sabía los sucesos históricos, sino que los reconocía como provenientes de Dios. Era YHVH quien entregó a Sehón y a todo su pueblo en mano de Israel y los derrotó (v. 21). Fue Él, el Dios de Israel, quien había expulsado a los amorreos delante de su pueblo Israel (v. 23). Lo que Jefté e Israel iban a poseer era lo que Dios les habría de dar (v. 24). Y fue YHVH, el Juez, a quien llamó para juzgar…

§ 041. Él se complace...

Sal. 37.23 Él se complace... La mayoría de versiones traducen: Por YHVH son afirmados los pasos del hombre, y Él se complace en su camino. Pero el salmista no dice que, de hecho, Dios guía a todas las personas en el camino que deben andar, por cuanto es evidente que son muchos los que, o bien no conocen o no aceptan la guía de Dios. Se debe evitar este error de apreciación.

§ 042. Escritura y música

Sal. 150. Los Salmos concluyen con una maravillosa descripción instrumental. Cuerdas, viento, y percusión: La palabra cede el puesto a la música, e implícitamente la Escritura aprueba el recurso humano que tempera y armoniza los sonidos del universo. Mediante la música se encomiendan los sentimientos más puros, compensando misteriosamente limitaciones de las palabras.

§ 043. Palmoní...

Dn. 8.13 Palmoní... Tres personajes llenan la escena de la visión. Uno es Gabriel, el segundo es Daniel, y el tercero es un cierto santo cuyo nombre, lamentablemente, ha sido traducido con el pronombre demostrativo aquél. Sin embargo, lo que el texto hebreo dice es: Vaeshmeah ejád-kadósh medaber vayómer ejád kadósh lapalmoní hamdaber. Esto es: “Entonces oí hablar a un santo, y otro santo preguntó al que hablaba, a Palmoní”, de lo cual se deduce que el sujeto es Palmoní. Este nombre deriva de dos palabras hebreas: pele y mena. La primera significa maravilloso, admirable (Is. 9.6), y la segunda, (menu) se traduce apropiadamente como numerador (Dn. 5.25-26). Es muy probable que este admirable numerador, no sea otro sino el mismísimo Señor, cuya función específica, en este caso, está relacionada con los secretos que encierran las funciones de los numerales bíblicos.

§ 044. su dios...

Am. 2.8. su dios... El término elohim es un sustantivo que puede referirse tanto al Dios de Israel como a las divinidades paganas (§1). El contexto indica su traducción apropiada y, en este caso, es probable que el sustantivo no se refiera a dioses adorados por Israel, pues la expresión en el templo de sus dioses, resultaría extraña. Es probable que se trate entonces del Dios de Israel, el cual, a pesar del sincretismo característico del reino del norte, era aún adorado por los israelitas.

§ 045. Chemarim...

Sof. 1.4 Chemarim... Es traducido en la mayoría de Versiones como sacerdotes idolátricos. Los chemarim se juntan aquí a los sacerdotes de Baal como elementos envueltos en la purga de Judá realizada por el rey Josías (2R. 23.5, 8). El significado preciso de chemarim es incierto, y no existe una evidencia adecuada para establecer la teoría de que dicho término se refiere específicamente a sacerdotes idólatras como otra clasificación sacerdotal (¿no idólatra?). Tampoco está claro que chemarim sea un término que en su momento definía a una línea sacerdotal no-levítica en Israel, por cuanto el término sacerdote también es aplicado a los servidores de Baal en Bet-El (1R. 13.33-34).

§ 046. Mesías...

Jn. 1.41. Mesías... Mt. 1.1. Jesucristo... La palabra Cristo es transliteración del nombre griego Xristou. En esta edición se sigue fielmente la apropiada traducción de Mesías en sus dos únicos registros (Jn. 1.41; 4.25).

§ 047. prueba...

Mt. 6.13; Lc.11.4; Jac.1.12 prueba... A diferencia del castellano, la palabra gr. peirasmós tiene el doble significado de probar (con el propósito de fortalecer la virtud →Gn. 22.1) y también tentar (sugiriendo que se practique el mal →Lc. 4.13). La traducción no nos metas en tentación, no es conforme al contexto teológico ni a la analogía espiritual del NP →Jac. 1.13.

§ 048. esta roca...

Mt. 16.18 esta roca... Obviamente, la roca no es Pedro sino su respuesta a la pregunta formulada por Jesús (v.16). Entre las abundantes e inequívocas referencias acerca de quién es la Roca, podemos citar: Dt. 32.4, 15, 18, 30-31; 2S. 22.2, 32, 47; 23.3; Sal. 18.2, 31, 46; 19.14; 27.5; 28.1; 31.2-3; 42.9; 61.2; 62.2, 6, 7; 71.3; 73.26; 89.26; 94.22; 95.1; 114.8; 144.1; Is. 17.10; Hab. 1.12; Hch. 4.11; 1P. 2.4; 1Co. 3.11; 10.4; Ro. 9.32-33; Ef. 2 .20.