§ 049. les han sido...

Mt. 16.19. habrá sido atado... desatado... Jn. 20.23 les han sido... La peculiar construcción griega estai dedemenon, estai lelumenon = habrá sido atado, habrá sido desatado, mantiene una relación sintáctica en el castellano que procura significar en su origen el resultado de un acontecimiento pasado. Una cosa es suponer que el Señor avalara las acciones personales de Pedro, a entender que sus acciones (guiadas por el Espíritu Santo), serían aquellas que habían sido establecidas previamente (Jn. 3.27; 19.11) conforme al patrón que gobierna desde los cielos (Mt. 6.10; Dn. 4.26).

§ 050. Añadido de Mt. 17.21.

Mt. 17.21. Pero esta clase de demonio no sale sino con oración y ayuno. En 17.20 Mateo pone fin a una narrativa. El siguiente versículo (21) es una conclusión duplicada tomada del paralelo en Marcos (9.29). Pero aun allí, la lectura y ayuno es secundaria. El texto original de Marcos concluye sino con oración, por lo que las palabras y ayuno son secundarias y espurias. La relativa falta de respaldo para la lectio brevior (lectura más corta) no debe sorprender aquí, en vista del significado del ayuno y el respeto a sus características en el tiempo del monaquismo a través del período medieval. Pero aun así, los mejores y más confiables mss. conforman un apropiado respaldo textual a la lectura más corta.

§ 051. salían... salir... acercarse...

Mt. 20.29; Mr. 10.46; Lc. 18.35 salían... salir... acercarse... Mateo y Marcos registran saliendo de Jericó (esto es, la parte judía de la ciudad, la más antigua y la más pobre). Lucas registra acercarse a Jericó (esta es la gentil, donde vivía Zaqueo, que distaba unos 1.600 metros de la judía). No hay discrepancia entre las narrativas, simple ubicación del narrador.

§ 052. remordimiento... arrepentimiento...

Mt. 21.29, 32; 27.3; Hch. 11.18; 2Co. 7.10 remordimiento... arrepentimiento... El griego distingue entre los vocablos metánoia = arrepentimiento y metamélomai = remordimiento. Es importante entender que metamélomai expresa una inquietud o tristeza en el hombre después de ejecutar una mala acción. Pero el arrepentimiento es una concesión de Dios (2 Ti. 2.25) que, como el don de la fe (Ef. 2.8), produce por gracia la salvación del hombre. El uso de ambos vocablos se distingue claramente en 2Co. 7.10.

§ 053. oración...

Mr. 9.29 oración... A la luz del creciente énfasis de la iglesia primitiva por el ayuno, es perfectamente comprensible que la glosa y ayuno, encontrara camino abierto en la mayoría de los mss. Entre los que resistieron el acrecimiento se encuentran importantes representantes de los tipos de texto Alejandrino, Occidental y Cesariense. La lectura más corta es firme en א, B →§50.

§ 054. Ironía.

Figura de dicción que significa disimulo y que consiste en expresar un pensamiento de tal forma que significa lo contrario de lo que se dice, no para ocultar su verdadero sentido, sino para más fuerza. Cuando la ironía comporta ridículo o desprecio se llama sarcasmo (Gr. sarcázo = desgarrar la carne como hacen los perros al comerla). Esta figura puede dividirse en cinco clases:

§ 055. juicio más severo...

Mr. 12.40. juicio más severo... La palabra krima = juicio, debe diferenciarse de katákrima = condenación →Ro. 8.1, limitando ambas palabras a su valor exegético y al contexto. Es decir, si la acción se desarrolla durante el estado temporal en que transcurre el juicio, o si al final del mismo. Solo entonces, en el momento de establecer el veredicto, será posible presumir una actitud de mayor o menor severidad por parte del Juez, según los alegatos oídos (Ro. 2.15-16; 3.4) conforme al grado de conciencia de quien está siendo juzgado (Lc. 12.47-48; Jn. 9.41; Ro. 2.1-16). Este concepto puede arrojar luz sobre Jac. 2.13 y Jn. 3.17,18,19.

§ 056. reclinados...

Mr. 14.18 reclinados... Los verbos anakeimai y sunanakeimai aparecen en el NTG únicamente en los Evangelios en el sentido de reclinarse a la mesa. La costumbre era común en tiempos de Jesús, entre los judíos y otros pueblos civilizados del Mediterráneo. Era habitual recostarse sobre el lado izquierdo, de tal manera que la diestra pudiera estar libre para comer. Solo aquellos que eran servidos podían reclinarse, y en general, mujeres, niños y esclavos comían usualmente de pie o de otras maneras. Así entonces, en contraste con el que sirve, el que se reclina es quien disfruta de su posición, pues puede permitírselo; él es el mayor →Lc. 22.27. Tal costumbre era considerada esencial durante la Pascua, pues trataba de significar que, después de la epopeya del Éxodo, los israelitas, al reclinarse, eran hombres libres.

§ 057. estupefacto...

Mr. 14.33 estupefacto... El verbo griego ekthambeísthai expresa una intensa emoción, mezcla de asombro y horror. A pesar de que Jesús tenía un profundo conocimiento de su obra de redención, y muchas veces, con gran realismo, había expresado lo que le había de acontecer, no obstante, todo el horrendo significado de su muerte en la cruz (Is. 53.8 nota) terminó de revelarse en su alma en aquella hora, que produjo el asombro y la subsecuente angustia y tristeza (v. 34) del Redentor.

§ 058. angustiarse...

Mr. 14.33 angustiarse... El verbo griego ademoneín expresa un sentimiento de molestia extrema, como de encontrarse desvalido, extrañado del hogar paterno. La consideración de Is. 52.13-53.12 puede arrojar luz sobre los detalles de la clase de muerte de Jesús.

§ 060. del turno de Abías...

Lc. 1.5 del turno de Abías... Asombra que un registro bíblico en apariencia tan sencillo, contenga una información de tanta importancia teológica, doctrinal y devocional. El hecho es que, esa corta frase permite trazar y establecer nada más y nada menos que... ¡la fecha natal de Jesús el Mesías! Es evidente que los intentos para señalar el día, mes y año del nacimiento de Jesús han resultado infructuosos. La razón de esos fracasos se debe a que las propuestas, afirmaciones e imposiciones hechas acerca de la fecha de nacimiento del personaje más importante en la historia del universo, han estado siempre atadas al sistema religioso en que vivimos, y nunca se intentaron utilizando los recursos del único instrumento que Dios nos ha dado para entender lo que Él quiere que entendamos, esto es: su Palabra; la cual, como veremos, incluye de manera sencilla el registro de la fecha del nacimiento del Hijo de Dios. ¿Y por qué algo tan simple como indagar en la Escritura misma la…

§ 061. purificación de ellos...

Lc. 2.22 purificación de ellos... La lectura la purificación de ellos, que ostenta el mejor respaldo, es obviamente la más difícil, por cuanto la ley mosaica no prescribe ninguna purificación ritual para el esposo (Lv. 12.1-4). La lectura autes = de ella (la cual, en las ediciones de T. Beza, registra el TR y traduce la versión Reina-Valera Antigua) es una corrección tardía introducida por copistas que no alcanzaron a comprender el punto de vista gentil de Lucas, quien se refiere aquí al ritual de ellos, es decir, de los judíos.

§ 062. sentado...

Lc. 2.46 sentado... El registro sentado en medio de los maestros, describe al joven Jesús, no como un escolar ante sus maestros, sino como uno entre colegas. La palabra griega eperotonta entonces, no expresa aquí la típica curiosidad infantil, sino el cuestionamiento a los que, para ese entonces, eran responsables de las cosas de su Padre (v. 49).

§ 063. Admín...

Lc. 3.33 Admín... A pesar de que la lectura hijo de Aminadab, hijo de Aram, se halla respaldada por una impresionante gama de mss. (A y muchas versiones antiguas), fue preferida la que parece la forma de texto menos insatisfactoria, una lectura que era corriente en la iglesia Alejandrina en tiempos primitivos (א). Al mismo tiempo, la lectura adoptada (Aminadab, Admín, Arni) es atractiva por consideraciones intrínsecas. Con estos tres nombres, la genealogía de Jesús en el Evangelio según Lucas conforma un patrón artísticamente diseñado, más elaborado aún que el descrito en Mateo:

§ 064. setenta y dos...

Lc. 10.1 setenta y dos... ¿Fueron setenta o setenta y dos los designados por Jesús? La evidencia externa está dividida casi por igual: Por una parte, los principales representantes de los grupos textuales Alejandrino y Occidental, con la mayoría de los mss. del texto Latino Antiguo y Sirio Sinaítico, respaldan el número setenta y dos. Por otra parte, otros mss. alejandrinos de gran peso, se unen en respaldo al número setenta. No obstante el equilibrio de evidencia externa, es oportuno decir en respaldo del registro setenta y dos que, siendo el concepto del número setenta (70) una entidad establecida a través de toda la Biblia (la cantidad de ejemplos que envuelven el número es abrumadora), mientras que el setenta y dos (72) aparece solo una vez (entre muchos otros números (Nm. 31.33), es asombroso que la lectura ebdomekonta duo = setenta y dos, aparezca aquí (y en 10.17) con tan fuerte respaldo. Una lectura tal (por ser más difícil) debe ser considerada como original. Si…

§ 065. zorra...

Lc. 13.32 zorra... El enigmático apelativo está relacionado con el hecho de que, mediante propuestas mundanas (los herodianos constituían un poderoso partido político de la época), Herodes, como zorra, echaba a perder los frutos de la vid (Cnt. 2.15), es decir, la esperanza mesiánica de Israel: El reino de los Cielos.

§ 066. oveja...

Lc. 14.5 oveja... Ante la incongruencia de suponer que Jesús pusiera como ejemplo a un ser humano junto con un animal, los copistas modificaron la lectura hijo–buey (preservada en los mejores mss.) para que se leyera asno–buey. No obstante el peso de evidencia externa en respaldo de hijo–buey, los editores se alejan del NTG, y aceptan la propuesta de que uiós constituye una temprana alteración del antiguo vocablo griego ois = oveja. Ningún manuscrito puede ser más antiguo que el sentido común (Mt. 12.11-12; §250).

§ 067. reclamó...

Lc. 22.31 reclamó... La frase Satanás os reclamó para zarandearos como a trigo, exhibe el sentido de exigencia (más que de petición o solicitud) para una prueba (Job 1ss.) que claramente es aludida por Jesús. El diablo es el anti-Mesías que zarandea el trigo, en su derecho de exhibir la maldad en los hombres y demandar así su culpabilidad ante la justicia divina. Como autoridad celestial, y también como instrumento de detección ética, el diablo juega el papel del acusador (Zac. 3.1ss.; 1Ti. 3.6).

§ 068. Añadido de Lc. 22.43-44.

Lc. 22.43-44. El NTG omite estos versículos. Las palabras (v. 43) y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo, (v. 44) y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra, constituyen un inserto de tradición oral no registrado en los mss. más antiguos y fidedignos del texto del NP, tales como א, A, B, Marción, Clemente, Orígenes, Atanasio, Ambrosio, Cirilo, y Juan Damasceno. Desde el punto de vista de las consideraciones internas, es imposible aceptar que el Hijo de Dios necesitara ser fortalecido por ángeles. Él solamente fue contemplado por los ángeles, pero solitario caminaba al Gólgota.

§ 069. En principio... era... ante DIOS... y DIOS era el Logos...

Jn. 1.1. En principio... La expresión griega en arjé es adverbial y no tiene el artículo, dejando así indefinido de qué principio se trata (Gn. 1.1, §1); era... el tiempo imperfecto, en una concisión maravillosa que caracteriza al Autor Exacto, indica una existencia previa intemporal; Logos... →§70; ante DIOS... Es decir, cara a cara, frente a frente, o en presencia de. La preposición griega pros expresa, al mismo tiempo, dirección (se dirigía a), proximidad (estaba cerca de) y posición (ante), que define la ubicación reflexiva del Logos (2Co. 4.6; Jn. 12.45; 14.9); y DIOS era el Logos... En el griego, el artículo determina al Logos como sujeto, y a Dios (sin el artículo) como predicado. Esto procura indicar, no la persona del Padre, sino la esencia divina del Logos. Haciendo uso del hipérbaton (¡y Dios era el Logos!), se ha preferido una traducción idéntica a la sintaxis griega. Se enfatiza así que el Logos no solo existía en comunión eterna con el Padre, sino…

§ 070. Logos...

Jn. 1.1, 14; Lc. 1.2. Logos... La práctica totalidad de versiones, en cualquier idioma y confesión cristiana, traducen logos como Palabra o Verbo. Efectivamente, logos (275 registros) significa palabra, y se refiere, o bien a la expresión sonora y articulada del pensamiento (Mt. 22.46), o a la Palabra revelada en la Escritura y predicada en el mundo (Jac.1.22). Pero en este grupo existen registros en los que logos hace referencia directa, no a una palabra (hablada o escrita), sino a una persona. Esto es, Jesús, el Unigénito Dios (Jn. 1.18). En tales casos, se estima que un simple trasvase no alcanza a reflejar la profundidad de su significado. Al no existir un vocablo alternativo capaz de reunir las dimensiones teológicas y semánticas de este particular logos, se ha preferido su transliteración para que, desde su posición en el texto, motive a escudriñar una mejor y más profunda comprensión del vocablo.

§ 071. por Él...

Jn. 1.3. por Él... Para neutralizar la fuerza de este argumento que defiende la Deidad del Salvador -como Creador de los Cielos y de la Tierra-, se ha alegado que nuestra traducción en Jn.1.3: Todo existió por Él, es demasiado vigorosa en relación con el original, y que la preposición griega en denota más apropiadamente el instrumento a través del cual se hace alguna cosa que el agente directo ejecuta; que, por tanto, aunque el Logos fue la Causa instrumental, no necesariamente fue la Causa eficiente; y para apoyar este punto de vista se cita el pasaje de He.1.2: por el cual hizo también los siglos. Sin embargo, esta crítica no resiste la prueba del análisis, porque, en primer lugar, dia (con el genitivo) se usa evidentemente en muchos pasajes para indicar la causa eficiente. Así, por ejemplo, se aplica al Padre, cuya eficiencia nadie disputa. Leemos en 1 Co.1.9: Fiel es Dios, por quien (di ou) fuisteis llamados a la comunión de su Hijo Jesucristo, Señor nuestro (Comp.…

§ 072. no pudo extinguirla...

Jn.1.5 no pudo extinguirla... La tiniebla no puede comprender la luz ni tampoco acogerla. Dentro del simbolismo contextual, esta frase refiere claramente a Belial (2Co. 6.14-15), el cual, con violencia, intenta prevalecer contra Cristo. Se adelanta aquí el triunfo del Redentor: la tiniebla no pudo extinguir la Luz.