§ 121. nuestra situación...

Col. 4.8 nuestra situación... La lectura para que conozcáis nuestra situación, que está adecuadamente respaldada por buenos representantes de los tipos de texto Alejandrino, Occidental y Oriental (A, B, Efrén), es la que mejor explica el origen de las otras variantes. Inadvertidamente, los copistas produjeron el contrasentido, bien sustituyendo de nosotros por de vosotros, o al omitir accidentalmente la desinencia del verbo conozcáis, de tal modo que quedó registrada la lectura conozca. La lectura adoptada es congruente con la visita de Tíquico, referida por el autor (v. 7 y 9).

§ 122. tiernos...

1Ts. 2.7 tiernos... Una interesante variante de lectura surge aquí por la presencia o ausencia de una simple letra griega (v). La lectura puede serfuimos tiernos en medio de vosotros, o fuimos niños en medio de vosotros.

§ 123. iniquidad...

2Ts. 2.3 iniquidad... ¿Escribió el apóstol hombre de pecado, (como se lee en la mayoría de mss.), o como atestiguan א, B, Marción y Tertuliano, hombre de iniquidad? A pesar del amplio testimonio externo en respaldo de pecado (mss. de cada uno de los tres tipos de texto), parece que los antiguos mss. alejandrinos preservan la lectura original sin ley, injusticia, iniquidad; una palabra raramente utilizada por Pablo, que los copistas cambiaron por la más frecuente pecado. Más aún, la expresión del v. 7 (porque... iniquidad), hace suponer también aquí iniquidad.

§ 124. pero...

Tit. 1.3 pero... El uso del adversativo al inicio de la frase es importante. Es decir, aunque la promesa de la vida fue hecha antes del principio de los siglos (v. 2), su manifestación se produjo en este tiempo por medio del evangelio (2Ti. 1.9-10).

§ 125. consubstanciales...

He. 2.14 consubstanciales... Gr. koinonéo. Nótese la diferencia: la humanidad fue consubstancial con la sangre y la carne, en tanto que Jesús sólo tuvo participación (Gr. metéjo) con ella (2.17; 4.15; Ro. 8.3; Fil. 2.7).

§ 126. Jacobo

Jac. 1.1. Es importante advertir que, como tal, el nombre Santiago no existe en la Biblia. El vocablo constituye una antigua deformación del nombre Jacobo = Iacob, originada por la tradición católico-romana al agregar a este y a otros nombres de la Biblia el apócope san (de allí el fonetismo san-Iacob = Santiago). Por sus características de textualidad, esta versión no sigue ninguno de los casos.

§ 127. Adúlteras...

Jac. 4.4 Adúlteras... Aunque la palabra griega moijalídes = adúlteras está en femenino, se refiere a ambos sexos, es decir, gentes adúlteras. En lenguaje figurado escritural, moijalís es utilizado para tipificar a Israel como la esposa infiel de YHVH (Sal. 73.27; Is. 54.5; Jr. 3.20; Ez. 16 y 23; Os. 9.1), y de manera similar en el NP (Mt. 12.39; 16.4; Mr. 8.38). Sin embargo, cuando los copistas entendieron la palabra en su sentido literal, se mostraron perplejos respecto a la exclusiva mención del género femenino, y en consecuencia consideraron oportuno añadir la referencia también a los hombres. La lectura más corta está fuertemente respaldada por testigos alejandrinos y occidentales →א, A, B.

§ 128. nos fue confirmada...

He. 2.3 nos fue confirmada... Aunque, por una parte, el autor de la Epístola se incluya entre los que recibieron la Palabra de parte de los que oyeron al Señor (lo cual dificulta la posibilidad de que Pablo sea el autor de esta Epístola →Ga. 1.11-12), por la otra, sin embargo, el recurso mnemotécnico (14 = 7 x 2) en sus epístolas, y la mención de Pedro (2P. 3.15), ¿sustentaría la autoría de Pablo en anonimato? (Ga. 2.7).

§ 129. pacto...

He. 9.16-17 pacto... La mayoría de las versiones traducen: Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga la muerte del testador. Pues un testamento es firme en caso de muerte, pues no tiene vigencia en tanto que el testador vive. Pero es evidente que esto se refiere a un pacto más que a un testamento propiamente dicho. Tanto el contexto anterior, en el que el Cristo es presentado como mediador de un Nuevo Pacto, como el v. siguiente, donde se alude el primer Pacto, promulgado por medio de Moisés, confirman esta propuesta (Ex. 24.5-8).

§ 130. para engendrar...

He. 11.11 para engendrar... Las dificultades que plantea este v. son bien conocidas. Por ejemplo, la expresión dúnamin eís katabolén spérmatos elaben, es utilizada regularmente, no cuando la mujer concibe, sino cuando el varón engendra (recibió fuerza para engendrar) y ha llevado a algunos eruditos a sugerir que la expresión a pesar de la esterilidad de Sara, constituye una antigua glosa introducida en algún momento en el texto.

§ 131. a las doce tribus...

Jac. 1.1 a las doce tribus... Para mejor comprensión de esta Epístola (§126), es importante inicialmente tener en cuenta a sus destinatarios, ya que este encabezado hace referencia a la iglesia israelita en el NP. Habiendo sido dirigida a las doce tribus en dispersión, evidentemente tenía que abarcar tanto a hermanos (1.2, 16, 19; 2.1, 5, 14; 3.1; 5.7, 19), como a hombres vanos (2.20), almas adulteras (4.4); a personas jactanciosas y soberbias (4.13-17), y a ricos opresores (5.1-6). La Epístola identifica y define claramente a sus destinatarios, y no hay motivo para confundirlos con los santos de la Iglesia de Cristo. Sólo así es posible entender plenamente que la expresión si alguno entra en vuestra sinagoga (2.2), establece un vínculo inalienable con llame a los ancianos de la iglesia (5.14), que señala a la comunidad israelita como una ekklesía (Mt. 18.17).

§ 132. consubstanciales...

2 P. 1.4 consubstanciales... La traducción participantes de la naturaleza divina no expresa a plenitud el propósito del Texto Sagrado, pues, aunque la Academia define el verbo participar como tener parte o tomar parte, de alguna manera (por uso y costumbre), su significado se ha visto limitado a la sola acepción de tomar parte con. El término koinonoí, en cambio, expresa una unión de la misma esencia (véase el caso contrario en He. 6.4).

§ 133. no tropezaréis...

2 P. 1.10 no tropezaréis... Nótese la diferencia entre tropezar y caer. El registro de ambos verbos en Ro. 11.11, uno al lado del otro, exhibe y aclara su importancia doctrinal.

§ 134. y lo somos...

1 Jn. 3.1 y lo somos... A pesar de que se pudiera argüir que las palabras y lo somos constituyen una glosa explicativa introducida por los copistas con el propósito de afirmar la realidad del estado descrito previamente, es mucho más probable que tales palabras sean genuinas, al estar bien respaldadas por buenos representantes de los tipos de texto alejandrino y occidental (א, A, B, C).

§ 135. dan testimonio...

1 Jn. 5.7 dan testimonio... Después de dan testimonio, el TR añade: en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno... y tres son los que dan testimonio en la tierra. Que estas palabras son espurias y no tienen ningún derecho a integrar el texto del NP es verdad a la luz de las siguientes consideraciones:

§ 136.

1 Jn. 5.13. El TR, siguiendo a unciales tardíos y a minúsculos, añade y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. A pesar de que uno pudiera argüir que la lectura más corta surgió con el propósito de remover la redundancia, es más probable que el registro preservado en los mejores mss. (en calidad y antigüedad →א, B) sea el original, especialmente por la posibilidad de que pudo haber surgido como una asimilación a la declaración en Jn. 20.31. Finalmente, las probabilidades intrínsecas del pasaje exhiben una cierta incoherencia que mueve a perplejidad. Se escribe a los que creen, para que sepan que ya tienen vida eterna y para que... ¿crean?

§ 137. Jesús...

Jud. 5 Jesús... En oposición al NTG en su 27° edición, que favorece la inclusión de la variante Señor, se estima que los principios de la crítica textual requieren la adopción de la lectura Jesús, por su mejor respaldo entre los mss. griegos y versiones (A, B, varios minúsculos, Orígenes, Cirilo, Jerónimo y Beda). Impresionados quizá por la extraña mención, sin precedente, de Jesús en la narrativa del Éxodo (no obstante, véase la referencia en 1Co. 10.4, 9), los copistas pudieron sentirse más inclinados a sustituir el original Jesús por Señor. El NTG en su 28° edición incluye en su texto la variante Jesús como perteneciente al original.

§ 138. siete...

Ap. 1.13 siete... En relación a las consideraciones internas, es interesante mencionar la variante epta= siete registrada en algunos mss. antiguos. Es probable que epta fuera omitida por homoeoteleuton al transcribir la frase anterior (epta lujnias... epta lujnion). Tan interesante como (Lc. 3.33 nota), su inclusión aquí, hace caer el conteo de los sietes de Apocalipsis en un patrón numérico artísticamente diseñado de ocho grupos de sietes (1.4, 11, 12, 13, 16, 20; 2.1; 3.1; 4.5; 5.1, 5, 6; 6.1; 8.2, 6; 10.3, 4; 11.13; 12.3; 13.1; 15.1, 6, 7, 8; 16.1; 17.1, 3, 7, 9, 11; 21.9).

§ 139. Apocalipsis.

A casi dos milenios de su concepción, el último libro de la Biblia se yergue como el más polémico e incomprendido. A pesar de ser una revelación (1.1) continúa sellado para la mayoría de sus lectores; siendo una bienaventuranza (1.3), no parece haber alcanzado aún la plenitud de su propósito; y sus pretendidas llaves de interpretación han sido, bien manipuladas con propósitos hostiles, o utilizadas con laxitud por manos devotas.

§ 140. que fue degollado...

Ap. 13.8 que fue degollado... La última frase desde la fundación del mundo, se halla al final, fuera de su sitio (hipérbaton), para llamar la atención al hecho de que los elegidos estaban inscritos en el libro de la vida del Corderito desde la fundación del mundo. El Corderito, provisto desde antes de la fundación del mundo, fue manifestado (e inmolado) al final de los tiempos (He. 1.2), por amor a nosotros (1P. 1.20).

§ 141. Viejo Pacto y Nuevo Pacto.

La denominación de ambas divisiones de la Biblia, conocidas como Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, está basada en la traducción del vocablo griego diathéke, cuyo significado puede ser testamento o pacto. Estamos conscientes del problema referente a diathéke (He. 9.16-17) como una propuesta que ha dividido la opinión de eruditos desde hace siglos. En este sentido, adelantamos nuestra opinión, asistida por razones teológicas, para afirmar que dicha palabra aquí solo puede ser traducida como pacto. La noción de un legatario, que por la muerte de un testador recibe un legado mediante un testamento, es decir, un documento que expresa la última voluntad del testador, como podremos comprobar, total y absolutamente antibíblica, pues en este caso, el testador (es decir, quien establece el pacto) vendría a ser la misma víctima del pacto. Esto plantea dos imposibilidades:

§ 142. El Cantar de Cantares.

Si el alcance del significado del Cantar de Cantares se extinguiera con la simple visión de un escrito que exalta el mero amor humano, no habría motivo para esta explicación. El esfuerzo por la extracción espiritual en la interpretación del Cantar está confirmado por el testimonio que a través del tiempo ha recibido tanto Israel como la Iglesia de Cristo.

§ 143. Los diez hijos de Amán.

Est. 9.7-9. El TM presenta los nombres de los diez hijos de Amán en un formato particular, y así está reproducido en todo mss. hebreo. La Massorah prescribe que estos nombres sean escritos en una columna perpendicular al margen derecho, con la conjunción vav en el izquierdo. Según el Comentario de Soncino (Cinco Meguillot, p. 179), esta característica deriva del recuento histórico que estos personajes fueron ahorcados en patíbulos suficientemente altos como para quedar uno debajo del otro.

§ 144. me he fatigado y desisto...

Pr. 30.1 me he fatigado y desisto... No pocas discusiones ha ocasionado este enigmático pasaje. Si las palabras se consideran como nombre propio, dice: a Itiel, a Itiel y a Ucal. Si las palabras se traducen, hay varias propuestas: Si se lee en arm. Hay fuerza o Dios existe, de donde resulta el Oráculo del Atleta. Otros proponen leer Yo no soy un dios, yo no soy un dios para tener poder, pues ni aun conocimiento humano tengo. También se ha propuesto: No hay Dios, no hay Dios (interpretándolo como diálogo con un escéptico); o que a. vocalizando lû: ojala esté Dios conmigo, y podré; b. Leyendo el verbo la’a: me he fatigado y lo he conseguido; o como variante, c. la negación: me he fatigado y no he podido, o sea: ¡qué fatiga inútil!, y leyendo el verbo kala: y he concluido (desistido). En atención a la subordinación gramatical (vv. 2-3), al registro kedosim= santos (plural intensivo con significado singular) y al contexto cercano (v. 4a) y remoto (Jn. 3.13), se…