§ 193. siglos...

Heb. 1.2; 11.3 siglos... El uso de la palabra griega aionas mantiene una connotación universal con el tiempo (restricto o irrestricto), e igualmente refiere un significado particular en cuanto al orden divino de períodos o dispensaciones de tiempo incluidos en la duración del Cosmos.

§ 194. Lectura más corta.

En las labores de Crítica Textual, el postulado lectio brevior brevis potior (la lectura más corta debe ser preferida) propone que, a menos que existan pruebas claras de eliminación de un segmento textual (bien por el fenómeno de homoeoteleuton u homoeoarcton), o alguna otra forma de haplografía, el texto más corto es probablemente el mejor. Los copistas se inclinaban a expandir el texto en varias maneras: Frecuentemente, proveyendo enlaces de todo tipo y, con pasmosa liberalidad, introducían sujetos u objetos, explicitaban porciones donde originalmente el hecho solo, de por sí, está implícito. Añadían glosas y comentarios en un deseo por explicar lo que ellos estimaban como ideas difíciles, y al confrontar lecturas alternas, tendían a incluir ambas en una sola lectura (llamado conflación). Pero, por cuanto existe la posibilidad de que, ocasionalmente, algunos escribas hubieran podido abreviar el texto deliberadamente, es un postulado firme de la Crítica Textual que la…

§ 195. novillo trienal...

1S. 1.24 novillo trienal... En el primer capítulo de 1 Samuel, LXX presenta un texto divergente al TM, reflejando dos historias paralelas que difieren ligeramente una de otra. Aunque no se puede negar la existencia de lecturas divergentes igualmente valederas y apropiadas al contexto, nuestra posición crítica no puede rechazar jamás la existencia de un texto original (Urtext) y uno secundario.

§ 196. segundo novillo...

Jue. 6.25-26 segundo novillo... TM registra un novillo de siete años. La lectura original está preservada en LXX: un novillo séptuplo, refiriendo la novilla alazana destinada al sacrificio (Nm. 19.2). Estos animales debían tener uno (Ex. 12.5), o tres años (Gn. 15.9), nunca siete. La relación del número siete con el concepto de lo perfecto se explica: un novillo sin defecto.

§ 197. a los hijos de Israel...

1S. 2.22-23 a los hijos de Israel... Al texto más corto (más antiguo y fidedigno - 4QSama, LXX), el TM añade y cómo se acostaban con las mujeres que servían (¿?) a la entrada de la tienda de reunión, a fin de aumentar la gravedad del pecado de los hijos de Elí, y hacer estas cosas (→v. 23) más explícitas. En esta adición resaltan dos detalles que discrepan con el contexto y exhiben así su carácter secundario: 1) la denominación tienda de reunión (Jos. 18.1), en lugar de Casa de YHVH, registrada en otras partes del texto (1.7, 9, 24; 3.3, 15), y 2) la mención de las mujeres que no vuelven a aparecer en el contexto.

§ 198. muslo... nervio... cayado... bordón...

Gn. 24.2, 9; 32.25; 47.29 muslo... Gn. 32.32. nervio... Gn. 32.10. cayado... Gn. 47.31. bordón... El gesto solemne de poner la mano bajo el muslo de aquel a quien se le hacía un juramento era una promesa de lealtad a los deseos del que tomaba el juramento, tan segura, como la vida de la persona que lo prestaba. Refiere el ritual para un juramento solemne de alguien que ve la muerte inminente. Aunque no se conoce el sentido preciso del gesto, se puede inferir que realza lo sagrado de un juramento. Esta acción se hacía cuando un superior ponía bajo juramento a un inferior que le debía obediencia, como un amo a su sirviente (Gn. 24.2, 9) o un padre a su hijo (Gn. 47.29). En el caso de Jacob y José, la preocupación de aquel, al final de sus días, se centraba en el lugar de reposo de sus restos. Quería ser enterrado en Canaán pues era la tierra prometida (Gn. 28.13-15), símbolo del Cielo, esa mejor patria de la que narra el autor de Hebreos (11.14-16). Jacob estaba…

§ 199. Parablepsis en 1 Samuel 10 y 14

1S. 10.1-2; 14.41. El fenómeno de parablepsis (Homoeoteleuton y Homoeoarcton) se refiere a omisiones de palabras producidas durante el proceso de copiado (§189). Este tipo de error fue cometido por los copistas de 1 de Samuel en el caso que nos ocupa. Las omisiones de 1S. 10.1 y 14.41 se encuentran en el TM, Targumim, Peshitta, Vulgata Latina. Se sigue Q y LXX.

§ 200.

1S. 10.27-11.1. El texto más largo (el original), está preservado en Q. El registro más corto del TM presenta un evidente error del escriba que omite la sección completa. Por evidencia interna (consideraciones intrínsecas) Q muestra, no necesariamente un acrecimiento temprano, sino lo que parece ser la lectura original del pasaje, el cual fue subsecuentemente alterado en el TM.

§ 201. Aseras...

Ex. 34.13 Aseras... Heb. asherim. Personificación de la diosa Astarté, símbolo idolátrico de fecundidad de la naturaleza, que los cananeos adoraban en árboles frondosos, plantados delante de los altares de Baal. Es muy probable que el árbol sagrado de los asirios también haya sido una asherah (Dt. 16.21).

§ 202.

1S. 13.1 TM no registra el número de años. Prob., la frase “tenía Saúl un año en su reinado, y reinó dos años sobre Israel” refiere la edad de Saúl al comenzar su reinado. Pero el significado es incomprensible, así que otras versiones proponen: Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó sobre Israel cuarenta y dos años. Por otra parte, sin embargo, una antigua tradición atribuye a Saúl cuarenta años cuando comenzó su reinado. LXX omite este verso.

§ 203. dioses...

2S. 5.21 dioses... La lectura más difícil está preservada en LXX: tous theous auton = sus dioses (par. 1Cr. 14.12), en donde la frase señala a los ídolos de los filisteos. Aparentemente, el escriba consideró ofensivo que ídolos pudiera ser referido a dioses = elohim, por cuanto este vocablo es usualmente adjudicado a Dios, y produjo así el cambio para que se leyera sus ídolos (§271).

§ 204. cereteos... peleteos...

2S. 8.18 cereteos... peleteos... El registro del TM: y Benaía, hijo de Joiada, y los cereteos y los peleteos y los hijos de David eran sacerdotes”, mueve a perplejidad. Hay buenas razones para considerar que esta lectura es ajena al texto original. Por una parte, es difícil aceptar que un grupo de soldados gentiles, como era el caso de los cereteos y peleteos, pudiera ejercer el sacerdocio ante el Dios de Israel, y por la otra, es evidente que Benaía fungía como jefe de estos grupos. La lectura más coherente es preservada por LXX.

§ 205. División interna de la Biblia.

En el caso del texto hebreo, según la tradición de lectura en las Sinagogas, la Torah fue subdividida antiguamente de manera que se leyeran 53 (o 54) parashot (secciones de lectura) para cada Shabbat del año, conforme al ciclo anual babilónico; o 154 a 167 sedarim, conforme al ciclo trienal palestino. Sin embargo, ni la numeración de versículos ni la división de sus libros en capítulos tiene raíces judías. Este sistema proviene de una tradición manuscrita medieval inglesa del siglo XIII, transferida luego a Francia. La referencia más antigua de dicha división está preservada en el ms. de París de la Vulgata Latina (siglo XIII). De esta versión, el sistema fue insertado en todos los mss. y ediciones del Viejo Pacto. Es oportuno destacar también que las distintas ediciones del TM difieren ocasionalmente en su división de capítulos y en su división y numeración de versículos. En cuanto al texto griego del Nuevo Pacto, el sistema de división más antiguo está…

§ 206.

1R. 8.12-21. En la dedicación de la Casa, la bendición de Salomón (1R. 8.12-13), aparece registrada en LXX después del v. 53, a continuación de la bendición en prosa (vv. 14-21; §163) y de la oración de Salomón. En el contexto del TM, ambas variantes se consideran adiciones deuteronómicas. Se sigue el orden secuencial propuesto por LXX.

§ 207. el ídolo...

1R. 11.5, 7, 33 el ídolo... Ciertas etapas del proceso de copiado reflejan una tendencia por modificar nombres de deidades paganas. Esto se evidencia en el cambio de nombre del dios de los amonitas (aceptado por muchos israelitas) que fue modificado de su original rey para convertirse en Molec o Moloc, según fuera el patrón de vocalización. De igual manera, con el propósito de evitar adjudicar el título de rey a un dios pagano, los copistas eliminaron la frase su rey y cambiaron la vocalización creando así el nombre de una deidad inexistente: Milcom.

§ 208. Secuencia.

1R. 12-14. Secuencia. A partir de los hallazgos de Q, un nuevo enfoque crítico ha puesto en evidencia grandes diferencias entre los testigos textuales procedentes de distintos estratos literarios. Desde su composición inicial (1000 a. C.) hasta el fin de su etapa editorial (1000 d. C.), el TM refleja tendencias midráshicas que afectan los libros de Josué, Samuel, Reyes, Jeremías, Ezequiel, Ester y Daniel. Estas desviaciones exhiben un texto hebreo-arameo distinto de aquel que sirvió de base a LXX. El caso que nos ocupa difiere marcadamente, ocurriendo la mayoría de variantes principalmente en los capítulos que conciernen a Salomón, Jeroboam y Acab. Una vez más, aquí la narrativa de LXX se desarrolla en forma más natural y es el texto que mejor evidencia la preservación del original.

§ 209.

Nm. 10.34-36. La secuencia de esta porción difiere entre LXX y TM. Se sigue al TM en contenido pero no en secuencia. Es digno mencionar que los escribas masoretas consideraron que los vv. 34 y 36, aunque inspirados, originalmente no iban en ese orden. La porción debe leerse: vv. 33, 35, 36 y 34.

§ 210.

1S. 23.23; 1R. 16.34. El texto correspondiente a 1R. 16.34 que dice: ...en ese tiempo Hiel betelita reedificó Jericó; a costa de Abiram su primogénito puso los cimientos y a costa de Segub su hijo menor levantó sus puertas, conforme a la palabra que YHVH había hablado por medio de Josué ben Nun, está registrado en todos los mss. de la tradición textual, excepto LXX. Aún así, a pesar del enorme respaldo del v. 34, de no ser por la frase en ese tiempo, el pasaje parece no estar conectado en ningún detalle a su contexto y disturba la continuidad del mismo. Nótese que hasta 16.33 lo precede el recuento de los pecados de Acab, y unido por el ilativo entonces (17.1) lo sigue el anuncio de la sequía que sobrevendría como castigo. Es muy prob. que el v. 34 haya sido introducido posteriormente en un intento por exhibir la imprecación de Josué (6.26) como una profecía cumplida. Este mismo razonamiento puede aplicarse a casos tales como 1S. 23.23 donde el TM registra: Ved pues, e…

§ 211.

1R. 20-21. En esta edición se sigue la LXX, la cual presenta los capítulos 20 y 21 en orden inverso. Este cambio surge por el carácter secundario del TM en su ubicación de la historia de la viña de Nabot. La secuencia original parece estar preservada en LXX (§163).

§ 212. maldecido... maldijo... maldecir...

1R. 21.10, 13 maldecido... maldijo... Job 1.5, 11; 2.5, 9 maldecir... La mayoría de eruditos concuerdan en que, en estos versículos, el verbo bendecir no puede ser tomado literalmente, sino sustituido por un término con significado opuesto; es decir, debe considerarse como eufemismo de maldecir. Así fue insertado por escribas antiguos, cuando una verdadera bendición no es contextualmente apropiada. Por otra parte, sin embargo, no es imposible que, en estos seis casos, los autores usaran originalmente un eufemismo, y por ello no se haya efectuado ningún cambio por parte de los copistas. Las traducciones reflejan el TM con sus respectivas explicaciones exegéticas, lo mismo que LXX. Ejemplos eufemísticos adicionales, reflejados en el aspecto sexual o sentimental, incluyen Dt. 25.11; 28.27, 30.

§ 213. Lectio duplex.

La llamada lectio duplex (lectura doble) es un tipo de redundancia particular (conflación), creada por la combinación de dos o tres lecturas diferentes, en ocasiones sinónimas, a causa de estar yuxtapuestas o cercanas. Este tipo de lectura resulta por un error en el paralelismo de elementos, pero en otros casos, llega a desarrollarse a causa de un deseo consciente del escriba por preservar lecturas alternas. La mayoría de lectio duplex surgió cuando los elementos interlineales o marginales (comentarios o correcciones del escriba) fueron integrados al texto original por copistas ulteriores. Igualmente, las lectio duplex pueden ser reconocidas en la combinación de morfemas que lucen mutuamente exclusivos, y que usualmente ocurren dentro de una misma palabra. La imprecisión en las labores de copiado, en donde las palabras comentadas se encuentran relativamente cerca del texto bíblico, dieron origen a un número de lectio duplex que, por no tener un respaldo que permita su…

§ 214. quemó...

2R. 16.3; 2Cr. 28.3 quemó... En la frase hizo pasar (a su hijo por fuego), que conlleva el sentido de sacrificar, la forma original del verbo él quemó, por metátesis resultó alterado al menos explícito hizo pasar. La frase original se preserva en 2Cr. 28.3 frente a toda otra evidencia textual, incluido su par. 2R. 16.3. El valle de Ben-Hinom (2Cr. 28.3) estaba situado al S de Jerusalén. Fue allí donde los habitantes de Judá cometieron sus más grandes actos de abominación idolátrica, en el lugar alto conocido como Tofet (Jer. 7.31), donde llegaron incluso a quemar a sus propios hijos en ofrenda a Moloc (2R. 16.3). El rey Josías destruyó ese lugar convirtiéndolo en un basurero crematorio (2R. 23.10), que posteriormente llegaría a ser conocido como Gehena (§240).

§ 215.

Q evidencia que en el par. 2R. 20.1-11 / Is. 38.1-22, las palabras y dijo Isaías: tomad una masa de higos; y la trajeron y la pusieron sobre la úlcera, y sanó, son inapropiadas y ajenas al contexto, y fueron añadidas a fin de adaptar la narrativa a otras historias proféticas del ciclo de Elías.

§ 216. salvación...

Is. 38.11; 40.5 salvación... Ocasionalmente, la exégesis teológica relaciona al Dios de Israel con sus ideas, actos y proyectos (el Mesías, Sión, el exilio, el arrepentimiento, etc.) Hay oportunidades en que tal exégesis se presenta mediante una selección de equivalentes que está motivada teológicamente, y se expresa en cambios de palabras y frases (cortas o largas), o en expansiones u omisiones de ideas que, con prejuicio, pudieran estimarse ofensivas a la Deidad. En el caso que nos ocupa, es oportuno destacar que la palabra yeshua solo aparece 7 veces en TM, mientras que LXX registra su equivalente soterion = salvación, salvador, en más de ¡300! oportunidades. Con su malhadada astucia, y a fin de desvirtuar la deidad del Mesías, los masoretas del TM cambiaron aquí y allá el sustantivo a común femenino, cuando en realidad es nominativo masculino (→Jer. 8.8).